Hersill apoya un año más a Saniclown en sus talleres de Improvisación y Clown en el entorno hospitalario. Durante 2025, la colaboración se desarrolló en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y continúa en el Hospital Clínico San Carlos, dirigida a pacientes de Psiquiatría de Adultos y Adolescentes. 

Una colaboración que comenzó en 2025

Durante 2025, los talleres estuvieron dirigidos a adolescentes ingresados en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. A lo largo del año se realizaron 33 sesiones, con una participación media de entre 8 y 12 adolescentes y un total de 330 participaciones registradas.

La valoración recogida en el informe del proyecto fue positiva tanto por parte de los pacientes como del personal sanitario. Entre los beneficios observados se señalaron la mejora del estado de ánimo durante y después de las sesiones, la reducción puntual de la ansiedad, el aumento de la expresión emocional en un entorno seguro, la mejora de las habilidades sociales y la comunicación, el refuerzo de la autoestima y la autoimagen, el fomento de la creatividad y la espontaneidad, la cohesión grupal y la humanización del entorno hospitalario.

El desarrollo de los talleres durante ese año fue posible gracias al apoyo de Hersill, cuya donación permitió cubrir el coste de la payasa de apoyo en las sesiones y garantizar la continuidad del programa durante 2025.

El proyecto continúa en el Hospital Clínico San Carlos

En 2026, Saniclown desarrolla los Talleres de Improvisación y Clown en Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos, con sesiones dirigidas tanto al área de Adultos como al área de Adolescentes. El programa se desarrolla un lunes al mes, con dos talleres durante la misma jornada.

La iniciativa busca ofrecer a las personas hospitalizadas un espacio diferente dentro del propio hospital, donde el juego, el humor y la creatividad se convierten en herramientas para favorecer la expresión y la interacción. Saniclown desarrolla esta actividad en coordinación con los equipos sanitarios y adapta sus dinámicas a las características de cada grupo.

Julián y Verónica, miembros de Saniclown, explican cómo preparan cada encuentro: “Diseñamos previamente la sesión para trabajar aspectos concretos además de la propia improvisación: soltura, resolución de conflictos, desarrollo de la creatividad, conexión con compañeras y compañeros, etc. Una vez en el hospital, tenemos una reunión previa con personal del equipo sanitario donde nos cuentan con qué tipo de asistentes contamos cada día, posibles dificultades, alianzas, estados de salud y emocionales… Así podemos acomodar el diseño de la sesión para que sea lo más terapéutica y personalizada posible”.

Una dinámica que deja espacio a la espontaneidad

El taller se plantea de forma progresiva, comenzando con dinámicas destinadas a generar confianza y buen clima antes de introducir las escenas improvisadas. Los propios participantes van adquiriendo protagonismo a medida que avanza la sesión.

Realizamos, describen Verónica y Julian, un taller de Impro (improvisación) con presencia de las técnicas del clown para generar escenas de comedia espontánea con las personas participantes. “La primera parte tiene el objetivo de generar confianza y buen clima a través de dinámicas de calentamiento, de creatividad y soltura corporal. En la segunda parte, explicamos cómo se desarrollan escenas improvisadas de forma práctica, y en la tercera parte, dinamizamos improvisaciones cuyos protagonistas serán los propios usuarios y usuarias con posibilidad de interactuar con un clown de Saniclown, como experto en comicidad» afirman.

El trabajo apenas requiere materiales físicos. “No utilizamos prácticamente materiales físicos en las sesiones, nos basta con sillas suficientes y espacio amplio para desarrollar las improvisaciones. Las actividades que hacemos tienen el objetivo de generar un clima de confianza, espacio seguro, distensión y a la vez concentración. Además, tienen un escalado suave de dificultad y exposición, para asegurar que puedan participar incluso aquellas personas más tímidas o introvertidas, señalan”.

La participación también va cambiando a lo largo del taller, especialmente cuando las propuestas de los propios asistentes empiezan a formar parte de las dinámicas. También se nota, explican desde Saniclown,  cuando les pides ideas creativas y las vas incluyendo en las dinámicas, cuando se sienten parte activa de la sesión y sobre todo cuando perciben que sus compañeros disfrutan con sus ocurrencias y les arrancan sonrisas o carcajadas. “Eso tiene un valor personal de refuerzo de autoestima y grupal en la integración e interacción positiva, destacan”.

Las improvisaciones finales son, según explican, uno de los momentos que mejor acogida tienen: “La mejor acogida siempre se la llevan las improvisaciones finales, que se dan cuando el grupo está más a tono y se generan escenas muy cómicas y, por lo tanto, muchas risas en la sala, algo de un valor incalculable en un ingreso en salud mental”.

Una jornada donde el humor y el juego son los protagonistas

En una de las sesiones del proyecto 2026, la actividad comienza en el área de adultos con el encuentro previo entre Saniclown y el personal sanitario. Tras esta puesta en común, comienza el taller, en el que participan 16 pacientes adultos, guiados por un profesor de improvisación y con apoyo de un clown de hospital y bajo la supervisión de la Dirección artística.

A través de diferentes dinámicas de juego e improvisación, los participantes exploran nuevas formas de expresarse, fomentan la espontaneidad y generan momentos de conexión y distensión dentro del grupo.

Posteriormente, la actividad continúa en el área de adolescentes, donde se repite el mismo formato adaptado a sus necesidades. El humor, el movimiento y el juego vuelven a ser el hilo conductor de una sesión pensada para crear un espacio de confianza en el que poder experimentar, expresarse y compartir.

Como en cada encuentro, la jornada concluye con un breve espacio de evaluación junto al equipo sanitario para valorar el desarrollo de los talleres, compartir impresiones y recoger aprendizajes que permitan seguir mejorando la actividad.

Cuando un adolescente decide participar

En las sesiones también surgen momentos que permanecen en la memoria del equipo. Saniclown recuerda especialmente el caso de un adolescente que decide participar desde el principio y que llega a improvisar incluso en escenas en las que inicialmente está como público. Sus compañeros le sacan de forma espontánea, plantea resoluciones en escena muy graciosas y, al terminar, verbaliza que se lo ha pasado bien.

La importancia de aquel momento, inciden Verónica y Julian, se conoce posteriormente, durante la reunión con el equipo médico: “El otro día durante la sesión un chico se animó a participar desde el principio, llegó a improvisar incluso en escenas en las que en principio estaba de público (si bien sus compañeros le sacaron de forma espontánea), planteó resoluciones en escena muy graciosas y verbalizó al acabar la sesión que se lo había pasado muy bien. Esto sería algo dentro de lo normal si no fuese porque, al tener la reunión final sólo con el equipo médico y sin adolescentes ya, me informaron que este chico no se relaciona nunca con nadie, no habla casi y durante el casi mes que llevaba en el hospi, era la primera vez que le veían sonreír e incluso verbalizar que se lo ha pasado bien”.

La experiencia de los talleres también permite observar la evolución de los adolescentes que repiten cuando sus ingresos son prolongados. “El ejemplo anterior es bastante representativo de lo que notamos durante las sesiones. Y cuando volvemos y encontramos a adolescentes que repiten porque son de ingresos largos, notamos como participan más desde el principio y evolucionan a la hora de crear escenas, comicidad y escucha. Es muy común, afirman”.

Lo que Saniclown se lleva de la experiencia

Más allá de lo que sucede durante cada sesión, Julián y Verónica también ponen el foco en lo que reciben de los adolescentes con los que trabajan. Al explicar qué se llevan personalmente de esta experiencia, señalan:

“Nos llevamos la creatividad desbordante de los y las adolescentes; sus ganas de pasarlo bien; las devoluciones agradecidas que nos dan; que expresen que han conseguido desconectar un rato y estar en el presente; cómo se cuidan y acogen entre todos y todas, logrando ser un ejemplo de sensibilidad y empatía. También nos llevamos la constante reflexión de valorar a los y las adolescentes en las necesidades de cambio que requieren y en su capacidad para enfrentar esos retos. Por tanto, es mucho lo que nos llevamos y lo que nos dan.”

La colaboración entre Hersill y Saniclown continúa en 2026 con esta nueva etapa en el Hospital Clínico San Carlos, después del proyecto desarrollado durante el año anterior en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. El apoyo de Hersill permite dar continuidad a estos talleres dentro del entorno hospitalario y al trabajo que Saniclown desarrolla junto a los profesionales sanitarios.

Preguntas frecuentes

¿En qué consisten los talleres de Improvisación y Clown?

Son talleres que combinan improvisación teatral y técnicas de clown, con dinámicas de calentamiento, creatividad, soltura corporal e improvisaciones adaptadas a las personas participantes.

¿Dónde se desarrolla el proyecto de Hersill y Saniclown en 2026?

En 2026, los talleres se desarrollan en el Hospital Clínico San Carlos, dirigidos a pacientes de las áreas de Psiquiatría de Adultos y Adolescentes.

¿Cómo se coordinan los talleres con el personal sanitario?

Antes de cada sesión se realiza una reunión previa con el equipo sanitario para conocer las características del grupo y los aspectos que deben tenerse en cuenta. Después del taller se realiza una evaluación conjunta.

En Hersill seguimos apoyando iniciativas que contribuyen a acercar nuevas herramientas y experiencias al entorno sanitario. Contacta con nuestro equipo para conocer más sobre nuestra actividad, soluciones y compromiso con el sector de la salud.

 

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