La tecnología médica en España afronta una etapa de transformación impulsada por la innovación, la regulación y la ingeniería. Analizamos la visión de Carlos Martínez Jordán, Director de I+D de Hersill, sobre los retos del sector, el potencial de la industria nacional y la importancia de desarrollar soluciones diseñadas y fabricadas en España para responder a las necesidades de los profesionales sanitarios.
La tecnología médica vive un momento de profunda transformación. La digitalización, la inteligencia artificial y el desarrollo de nuevas soluciones para mejorar la atención sanitaria están redefiniendo un sector en el que la innovación debe avanzar al mismo ritmo que la seguridad y la regulación.
En Hersill continuamos apostando por el diseño y la fabricación de tecnología médica en España, impulsando proyectos que contribuyen a fortalecer la industria nacional y a ofrecer soluciones cada vez más avanzadas para los profesionales sanitarios.
Con más de dos décadas liderando el área de Investigación y Desarrollo de la compañía, Carlos Martínez Jordán, Director de I+D de Hersill e ingeniero industrial especialista en electrónica, comparte su visión sobre la evolución del sector, los retos tecnológicos y el papel que desempeña la ingeniería en el desarrollo de dispositivos médicos.
La tecnología española, conectada con Europa
Hablar de tecnología médica en España es hacerlo dentro de un ecosistema plenamente conectado con el resto de Europa. Para Carlos Martínez Jordán, Director de I+D de Hersill, las necesidades de los hospitales españoles son muy similares a las de otros países europeos, ya que el intercambio de conocimiento científico y clínico trasciende las fronteras nacionales y favorece una evolución compartida del sector.
En este sentido, señala: «Creo que, al ser la medicina un sector tan estructurado en organismos internacionales por especialidades clínicas, las experiencias se comparten a nivel global. Por este motivo, la tecnología demandada en los hospitales españoles es similar a la del resto de Europa.»
Ese contexto común no significa, sin embargo, que la industria europea atraviese su mejor momento. Desde la experiencia acumulada por Hersill en áreas como la ventilación y la anestesia, Martínez Jordán observa una profunda transformación del sector en las últimas décadas. Aun así, mantiene una visión optimista sobre el potencial de España: «Como he dicho, en España somos un sector muy pequeño, con este nivel de partida estoy seguro de que tenemos aún mucho recorrido, veo acertado ser optimista. En los países fuertes de Europa creo que hay un escenario diferente, al menos en los campos que conocemos bien, y espero que en otras áreas clínicas la situación sea mejor.»
España ocupa actualmente el quinto puesto entre los mercados europeos de tecnología sanitaria y concentra el 6,3 % del mercado europeo, un dato que refleja el peso del mercado nacional dentro del sector y el margen de crecimiento de la industria española.
La evolución de la industria europea, explica, ha estado marcada por adquisiciones, cierres de compañías y el abandono de líneas estratégicas de producto. «Observando la evolución de la industria de ventilación y anestesia, cuando hace veinte años iniciamos el desarrollo de nuestra estación de anestesia Genesis®, en Europa se concentraban todos los líderes mundiales, pero desde entonces la evolución ha sido lamentable: el principal fabricante nórdico fue adquirido por una multinacional estadounidense, que ha mantenido parte de sus productos pero dejó de desarrollar ventiladores de UCI, el otro fabricante escandinavo importante cerró hace años; las dos grandes empresas británicas ya no fabrican estos productos; la única multinacional de Francia cerró la línea de anestesia hace años; varios medianos fabricantes alemanes tomaron el mismo camino; esto ha reducido nuestro sector en Europa a dos grandes fabricantes en Alemania y media docena de medianas empresas repartidas en varios países y parece que seguiremos decreciendo.»
A esta transformación se suma la creciente competencia internacional, especialmente procedente de Asia, en un mercado que continúa creciendo año tras año. «Mientras tanto, el número de quirófanos e intervenciones no ha parado de crecer a nivel mundial, se fabrican y venden más estaciones de anestesia, pero los nuevos fabricantes de China han acaparado ya una parte importante de Occidente, y la gran mayoría de los quirófanos en el resto del mundo. El resultado es que en varios países de Europa ya no hay empresas, ni ingenieros, con conocimientos en sectores críticos, donde hace sólo una generación estaba la élite mundial en este campo.»
Rito y evolución de la innovación tecnológica
En este escenario, la innovación tecnológica avanza a un ritmo muy distinto al de otros sectores industriales. La elevada exigencia regulatoria y la necesidad de garantizar la seguridad del paciente hacen que cualquier innovación debe superar procesos largos y rigurosos antes de llegar al mercado. Como explica Carlos Martínez: «Los avances tecnológicos se producen muy despacio, por la extrema regulación de nuestro sector; y se implantan aún más lentamente, por la cautela de los médicos y la habitual resistencia a los cambios. Hersill está especializada en varias tecnologías terapéuticas, las más complejas son la ventilación y la anestesia; en estos campos ha habido pocos avances en los últimos años, pero nosotros aspiramos a hacer posible alguno más», afirma. Un marco que se alinea con las directrices globales marcadas por el informe de la OMS sobre innovación y acceso a tecnologías sanitarias para garantizar la seguridad clínica en todo el mundo.

Montaje de estación de anestesia GENESIS® – Fuente: HERSILL, S.L.
Precisamente por ello, la incorporación de nuevas tecnologías al sistema sanitario exige mantener un equilibrio constante entre innovación, regulación y seguridad. Para el Director de I+D de Hersill, uno de los principales desafíos pasa por reforzar la implicación de todos los actores que participan en la elaboración de las normas técnicas que regulan el desarrollo de los dispositivos médicos. «Creo que la sanidad española es muy similar a la de tantos países avanzados. La participación de los médicos en los comités de normalización, nacionales e internacionales, al menos en lo que conozco, es mínima; deberían tomar más conciencia de cuánto afecta la regulación técnica a su trabajo. El nuestro es un sector industrial cada vez más y mejor regulado, cada tipo de aparato tiene normas específicas que se revisan cada cinco años; cualquier nueva terapia o aplicación se debe contemplar; es responsabilidad de todas las partes hacerlo bien para que pueda llegar a los pacientes sin errores y lo antes posible», explica.
Junto al marco regulatorio, Carlos Martínez identifica otro elemento clave para impulsar la capacidad tecnológica del país: la colaboración entre la industria, los hospitales y las universidades. A su juicio, fortalecer estas alianzas contribuiría a generar un ecosistema de innovación más sólido y competitivo.
El tejido empresarial del sector está formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas: el 93 % de los fabricantes de tecnología sanitaria en España son pymes, una estructura que pone de manifiesto el peso de compañías especializadas y con un alto componente tecnológico dentro de la industria nacional.
En este contexto, señala: «En relación a la colaboración con instituciones públicas, pensando en universidades y hospitales, la cuestión es porqué somos tan diferentes a otros países en donde estas colaboraciones han producido grandes avances tecnológicos en nuestro sector. Por nuestra parte, invertimos mucho tiempo en intentar convencer a instituciones de la necesidad de crear sinergias que fortalezcan a la industria nacional, por ahora no lo hemos conseguido mucho, pero seguiremos trabajando en ello.»
La apuesta de estas empresas por la innovación se traduce también en una inversión anual de 344 millones de euros en I+D+i, destinada al desarrollo de nuevas soluciones y a reforzar la competitividad de la industria española de tecnología sanitaria.
La capacidad innovadora del sector se refleja asimismo en la actividad de protección del conocimiento: los fabricantes de tecnología sanitaria registraron 163 patentes en 2024, un 14 % más que el año anterior, lo que evidencia el dinamismo de la investigación y el desarrollo tecnológico en esta industria.
Pero para Carlos Martínez Jordán, la innovación no puede entenderse únicamente desde la investigación o la colaboración entre los distintos actores del sector. Su visión sitúa a la ingeniería como el elemento que convierte el conocimiento en soluciones capaces de responder a las necesidades reales de la práctica clínica. En este caso, afirma: «más que de I+D prefiero hablar de Ingeniería, la ingeniería combina ciencia y tecnología. La tecnología en nuestro sector estaba inicialmente canalizada por médicos, pero esto fue evolucionando hacia una combinación de profesionales; en nuestras especialidades, por ejemplo, un respirador, es muy similar, en componentes e ingeniería, a equipos embebidos de otras industrias.»
Una evolución que, según explica, ha contribuido de forma decisiva a mejorar la salud de la población. «La calidad y esperanza de vida han crecido gracias a muchos factores, no creo que la tecnología sea el más importante, los avances científicos, sociales, agrícolas o la alimentación son claves; pero la medicina y la tecnología a su disposición son muy impactantes, pues vemos tratamientos y técnicas que hace poco nos parecían ciencia-ficción», destaca.
Innovar para seguir siendo un referente en tecnología médica
El desarrollo de nuevos dispositivos médicos exige combinar experiencia, conocimiento técnico y una visión a largo plazo. En Hersill, esa apuesta se materializa en un trabajo continuo orientado al diseño y fabricación de equipos que den respuesta a las necesidades de los profesionales de la salud y contribuyan al progreso de la tecnología sanitaria.
Aunque la naturaleza de los proyectos impide desvelar los desarrollos en los que trabaja actualmente el departamento de I+D, Carlos Martínez explica cuál es la filosofía que guía su labor y cómo esta se alinea con la visión estratégica de la compañía. «Sin divulgar información confidencial, nuestro objetivo como departamento de I+D es trabajar en pro de la Vision de la Empresa, es decir: “Ser un referente mundial diseñando y fabricando aparatos médicos técnicamente singulares, que superen las expectativas de los profesionales de la salud”.
“Es muy ambicioso”, señala Carlos, “pero asumible si nos enfocamos en los campos en los que somos expertos. Creo que tenemos mucho que aportar en ventilación mecánica, nuestro respirador Vitae®40 es ya un ejemplo de equipo que busca cumplir con esa visión, y en los próximos años queremos poner en el mercado equipos aún más importantes.»

Técnico de HERSILL realizando pruebas al respirador de transporte y emergencias VITAE® 40 – Fuente: HERSILL, S.L.
La apuesta por la innovación también pasa por incorporar aquellas tecnologías capaces de transformar la forma de diseñar y desarrollar los dispositivos médicos. En este contexto, la inteligencia artificial se perfila como una herramienta con un enorme potencial para el sector. Para Martínez Jordán, su impacto va mucho más allá de las prestaciones que puedan incorporar los propios equipos médicos. «La IA tiene efectos a todos los niveles en nuestro sector; no pensemos sólo en las capacidades integradas en los aparatos, también está cambiando el modo en que se ejerce la medicina y por supuesto, el modo de hacer ingeniería», señala.
El ecosistema de innovación también está experimentando una profunda transformación gracias a la aparición de startups especializadas en tecnología médica. Para Carlos Martínez Jordán, estas empresas desempeñarán un papel cada vez más relevante.
Su rol es imparable, explica Carlos, en todos los países.” Están canalizando las iniciativas de muchos profesionales del sector; muchas de estas ideas jamás verían la luz, por no estar entre las preferencias de las grandes empresas, o lo harían muchos años después. Creo que las multinacionales son conscientes de que ya no pueden controlar las grandes innovaciones. Pero el resultado supongo que será similar, aunque siguiendo un camino diferente, sus productos acabarán, normalmente, en empresas fuertes, capaces de afrontar la enorme inversión en promoción que requiere nuestro sector”, afirma.
Un futuro que invita al optimismo
La tecnología médica vive un momento de grandes oportunidades para seguir impulsando la innovación y reforzar la capacidad industrial del país. Para Carlos Martínez Jordán, el futuro ofrece motivos para el optimismo. Una confianza que se apoya tanto en la capacidad de las empresas consolidadas para seguir innovando como en el impulso que aportan las nuevas iniciativas empresariales al conjunto de la industria. «Creo que las empresas consolidadas debemos estar atentos a las startup, pues canalizarán muchos avances en la ciencia médica, pero también continuaremos avanzando al modo clásico, tenemos la ventaja de la experiencia en todos los campos, desde el desarrollo hasta el mercado, pasando por la regulación.»
Ese optimismo se extiende también al futuro de la industria nacional, que, describe Martinez Jordán, cuenta hoy con una oportunidad para reforzar su capacidad tecnológica y su posición estratégica.
España ha incrementado su inversión en investigación y desarrollo, aunque el esfuerzo todavía se sitúa en el 1,50 % del PIB, frente al 2,2 % de media de la Unión Europea, una diferencia que pone de relieve el margen existente para reforzar la inversión y la competitividad tecnológica del país.
«El futuro del sector en España lo veo, como he dicho, con optimismo por su punto de partida y además porque, tras la Covid-19, más personas e instituciones han tomado conciencia de la importancia de potenciar la capacidad nacional en tecnología médica.»
En Hersill, esa visión se traduce en una apuesta sostenida por la ingeniería, la innovación y el desarrollo de tecnología sanitaria diseñada y fabricada en España. Una forma de entender el progreso que ha acompañado a la compañía durante más de cinco décadas y que continúa guiando su compromiso con el diseño de soluciones capaces de responder a las necesidades de los profesionales sanitarios y contribuir a mejorar la atención a los pacientes en todo el mundo.
¿Quieres conocer nuestras soluciones para ventilación, anestesia y emergencias? Te invitamos a visitar nuestro catálogo de productos o a contactar con nuestro equipo para obtener más información sobre nuestras tecnologías y proyectos.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Qué papel desempeña la ingeniería en el desarrollo de tecnología médica?
La ingeniería permite integrar ciencia y tecnología para desarrollar dispositivos médicos que respondan a las necesidades de los profesionales sanitarios, siempre bajo los requisitos de seguridad y regulación propios del sector.
¿Cuáles son los principales retos de la tecnología médica en España?
Entre los principales desafíos destacan la regulación, la colaboración entre industria, hospitales y universidades, la competencia internacional y la necesidad de seguir impulsando la capacidad tecnológica nacional.
¿Cómo influirá la inteligencia artificial en la tecnología médica?
Según Carlos Martínez Jordán, la inteligencia artificial transformará tanto las prestaciones de los dispositivos médicos como la forma en la que se ejerce la medicina y se desarrolla la ingeniería aplicada al sector sanitario.

